domingo, 10 de septiembre de 2017

Crónica: Metallica en el Royal Arena de Copenhague.

“Ayer compré dos entradas para Metallica y me debes 80 euros.” Con esa frase de mi colega empezó mi andadura de asisitir al concierto cancelado de Metallica en Febrero por problemas de salud de Hetfield. 7 meses después y en el mismo escenario, el imponente “Royal Arena” de Copenhague, la banda de thrash mas grande del planeta iba a descargar su cuarto concierto en la ciudad danesa. Servidor, que acababa de llegar a la ciudad, veía imposible encontrar entradas por menos de 200-300 euros así que la alegría fue máxima.

Eran las 17:30 pasadas cuando las puertas se abrieron para el público y ahí me quedé flipando. ¡¡Apenas había unas 200 personas para entrar!! Nada que ver con el fanboyismo que hay en España sobre Metallica, en el que a las 10 de la mañana ya hay 1000 personas ahí. La gente entró con toda la calma del mundo, pues hasta las 8 no arrancaba el telonero. Una vez abrieron puertas me dio tiempo a acabarme la cerveza, echar un meo, recoger la camiseta gratis que nos dieron por “disculpa” de haber cancelado el concierto e ir andando hacia el escenario. Y, aún así, pillé 2 fila enfrente de un micrófono. El escenario era el de 360º, en el que todos los miembros van pululando de un sitio para otro y la batería de Ullrich gira cada 3-4 canciones. Como todo, tiene sus pros y sus contras y depende de cada uno si le gusta o no. Personalmente me gusta mas un concierto clásico con su fondo de escenario, pero igualmente esto tenía su encanto.

Tras dos horas y media y con un pabellón a medio llenar, arrancaron los teloneros Aphyxion. Banda local, muy muy joven que realmente le echaban ganas. No tenía ni puta idea de quienes eran y la verdad me sorprendieron. Un estilo hardcoreta modernete pero con algún tinte melódico. En general, el hardcore me aburre más que un discurso de Ciudadanos, pero consiguieron enganchar bastante bien al público y los disfruté bastante pese a no conocer un carajo de ellos (Pensaba que el telonero iba a ser Kverlertak y una vez allí vi que no…). Media horita que se me hizo corta y para casa.

Allá a las 9 y pico y con el público ya nerviosete, arrancó la mas que mítica intro de Metallica. Ese Ecstasy Of Gold. Menuda intro, los pelos más para arriba que un chut de falta de Cristiano Ronaldo. Una vez terminada, arranca otra intro, esta ya mas del Hardwired, mientras van saliendo los putos amos al escenario. Una vez todos allí, arranca Hardwired to Self Destruct. Menudo pepinarro, corto, directo con un aire a Slayer pero muy bien para arrancar. Los miembros iban de un lado al otro del escenario circular y carajo, es que los tenía mas cerca que Rajoy la corrupción y eso pues claro, siempre mola. Seguimos con Atlas, Rise! y luego Seek and Destroy. Algo bastante peculiar e inusual que caiga la tercera. Esta canción suele ir al final pero a mi me gustó que sonara ahí, un poco para despertar a los 'trves' después de 2 nuevas. A continuación una de las mejores del concierto, ese Through The Never. Bastante inesperada esta joya “olvidada” del black album pero que fue un gustazo oír. Ahora entramos a la parte mas aburrida del concierto, que me hizo recordar lo pronto que había comido, que no había merendado y lo tarde que iba a cenar. The Day That Never Comes bien pero sin pasarse, Now That We’re Dead y Dream No More me sonaron a lo mismo, especialmente esta última, que me dejó con sensación de: 'Esto ya lo han tocado'. El sonido era excelente pero la canción no da para mucho. Posteriormente, al sonar For Whom the Bell Tolls, por fín se me olvido la puta hambre que tenía al verle la cara de mono que se le pone al Trujillo haciendo esta canción. Temazo, corto, directo, sencillo y al grano... ¿Para qué más? Ni solos, ni complicaciones, ni pollas. Una canción que tocan como primera cualquier grupo adolescente sin pelos en los huevos pero joder que bien sonó, de lo mejorcito de la noche.

Volvemos otra vez a los coñazos, donde me volví a acordar del tipo del kebab de la esquina. Halo On Fire (final apoteosico pero canción aburrida) y la más que sorprendente en directo, Breadfan, no hicieron mas que aburrirme. Ninguna de las dos vale ni para tacos de escopeta y creo que hasta ellos lo sabían, pues de aquí al final soltaron todo pepinorros. Fuel sonó a Dios, todo un placer oírla en directo tras estar acostumbrado a vocearla en el coche conduciendo y Moth Into The Flame, espectacular con los drones haciendo de polillas, es la puta mejor canción que sacaron en 20 años. Volvemos al disco que les hizo entrar en el mundo instagram para currarse la joyaza Sad But True. Pese a que el público era mas soso que el caldo de verduras del Mercadona y no se movían ni aunque les fuera la vida en ello, este estribillo siempre logra que la gente se venga arriba. Por fin se ha acabado la gilipollez de tocar mierda del último disco o covers. Por fin Metallica esta tocando Metallica. Para delirio personal, sonaron One y luego Master of Puppets. Estos hijos de puta solo hacen un concierto malo cuando Maradona no va enfarlopado, y eso pasa muy pocas veces. Ya podrían aprender otras bandas grandes a sonar igual de putamente perfectos en cualquier sitio en cualquier situación. Turno del encore, con Fight Fire With Fire para reventar cabezas, Nothing Else Matters para la foto del instagram (mas moviles al aire que personas aquí) y Enter Sandman para finalizar.

Me quedo con los puntos buenos del concierto, un sonidazo, una banda con ganas de hacer “The show that never was” y una pua que me llevé. Me fui a casa con muy buen sabor de boca pese a no haber cenado. Como todo, tiene sus cosas mejorables. Del último disco me sobra como mínimo Dream no More y Breadfan pintaba menos que Pedro Rodríguez en la selección española, espero que para otros conciertos la cosa cambie. Esos creeping death o fade to black en su lugar entrarían como beca Erasmus a estudiante de Erasmus. También la sosez del público escandinavo es algo a considerar, se agradece que no haya agobio pero coño, levanta los brazos, grita, salta… No se, saca algo de sangre que pareceis Iniesta coño. La locura que hay en España (Incluso Francia o UK) es algo que aquí no se aprecia ni de coña, tanta herencia vikinga para que luego en el concierto no salte nadie ni aunque le vaya la vida en ello. Cuestiones de esas aparte, la cosa fue muy bien, y espero ansioso volver a verlos en Febrero en España. 
Crónica escrita por Ignasi Gironés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario